Paul Walder
Punto Final 16-01-2008
La rebeldía de las cadenas de farmacias para vender el fármaco de anticoncepción de emergencia Postinor 2 (levonorgestrel) ha sido una última y ruidosa vuelta de tuerca en el proceso de concentración de la propiedad y de los mercados. La actuación concertada entre dos sectores económicos -en este caso la distribución farmacéutica y algunos medios de comunicación- ha insertado este polvoriento debate en el centro de la agenda con el objetivo de frenar las políticas sanitarias. Este propósito, impulsado desde la sombra por grupos ultraconservadores con alta capacidad de influencia y presión, en esta ocasión se ha estrellado no sólo con uno de los ejes más sólidos de este gobierno en cuanto a políticas públicas, sino con una sociedad muy poco interesada en oír y seguir las causas de los grupos fundamentalistas. Una encuesta realizada por el diario La Tercera, publicada el domingo 4 de noviembre, reveló que más del 50 por ciento de los padres y madres estarían dispuestos a proporcionar la píldora del día después a una hija menor, en caso de ser necesario. Leer más »